El desarrollo de medicamentos seguros y fáciles de consumir


Profesionales de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) investigan cómo transformar extractos de plantas medicinales y principios activos sintéticos en medicamentos seguros, estandarizados y fáciles de administrar, especialmente en forma de comprimidos. Específicamente aprovechan las propiedades medicinales de los ingredientes herbarios activos, así como también ingredientes farmacéuticos activos sintéticos para incorporarlos a nuevas formas farmacéuticas principalmente por vía oral. Estudian desde la obtención y caracterización de los extractos hasta el diseño y desarrollo de comprimidos innovadores, tales como comprimidos orodispersables, de aplicación pediátrica y geriátrica.

La doctora en Farmacia, Claudia Alicia Ortega, docente e investigadora de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQByF) dirige un proyecto de investigación titulado: Tecnología Farmacéutica aplicada al desarrollo de medicamentos naturales y/o sintéticos, seleccionado en la convocatoria 2026 de los Proyectos de Investigación UNSL (PI UNSL) impulsada por la Secretaría de Investigación, Desarrollo e Innovación de la UNSL. El trabajo se desarrolla en el Laboratorio de Tecnología Farmacéutica, espacio donde se combinan actividades de docencia, investigación y desarrollo tecnológico para avanzar en nuevas formas farmacéuticas y en el aprovechamiento de plantas medicinales y principios activos sintéticos.

La Tecnología Farmacéutica es el área que estudia cómo transformar un principio activo -natural o sintético- en un medicamento seguro, estable y eficaz. Incluye todo el proceso: selección de excipientes, diseño de formas farmacéuticas, métodos de elaboración, control de calidad y estudios de liberación del fármaco. En otras palabras, es la disciplina que convierte la molécula en un medicamento real que el/la paciente puede usar de manera segura y eficaz.

Este proyecto es la continuación de otra investigación en la que se estudiaron preformulación y formulación de comprimidos herbarios y sintéticos y generó publicaciones de alcance internacional entre los años 2019 y 2025. En términos institucionales, este nuevo proyecto PI UNSL 2026 se inicia formalmente en 2025–2026, pero se apoya en más de una década de experiencia acumulada.

«Comenzamos a trabajar en este tema porque gran parte de nuestro grupo tiene una formación muy sólida en Productos Naturales, investigando plantas medicinales y sus principios activos desde hace muchos años. A esto se suma una realidad social y es que hoy existe una demanda creciente de productos a base de plantas medicinales, pero muchos de ellos no cuentan con controles de calidad adecuados», expresó Claudia, quien remarcó que se vivió una necesidad concreta de aportar ciencia, estandarización y seguridad de los medicamentos que obtenemos.

Paralelamente, expresó que observaron que los/as niños/as y los adultos mayores siguen siendo grupos etarios vulnerables, y esto se debe a que muchas formas farmacéuticas no están adaptadas a sus necesidades, y por eso decidieron avanzar en el diseño y desarrollo de comprimidos y mini comprimidos orodispersables, tanto de origen natural como sintético, para mejorar la adherencia, facilitar la administración y aumentar la seguridad de los tratamientos. «En síntesis, trabajamos en este tema porque combina nuestra experiencia científica con una necesidad real de la sociedad», exclamó la investigadora.

Esta investigación tiene dos (2) líneas de estudio. Por un lado, se utilizan metodologías modernas para extraer y caracterizar fitoingredientes que permiten altos rendimientos, selectividad y menor impacto ambiental. Por otro lado, se lleva a cabo la obtención de mezclas de polvos y análisis reológico, compresión directa, granulación seca y húmeda para la obtención de comprimidos, ensayos de dureza, friabilidad, disgregación; perfiles de disolución según metodologías oficiales, entre otros. «Es un enfoque integral que va desde la planta hasta el comprimido final», sostuvo Claudia.

Aporte social. La Directora de la investigación sostuvo que los beneficios son bastantes directos y concretos. Entre ellos se destaca: el aprovechamiento de especies autóctonas; el agregado de valor científico y tecnológico a recursos regionales y autosustentables; la obtención de medicamentos más seguros y estandarizados a partir de plantas medicinales que la población ya utiliza; nuevas formas farmacéuticas para niños y adultos mayores quienes muchas veces no pueden tragar comprimidos convencionales; y una mayor adherencia terapéutica, lo que mejora tratamientos y reduce costos en salud.

Asimismo, la experta remarcó la transferencia al sistema de salud, como el convenio con el Hospital Garrahan y la Universidad de Buenos Aires (UBA) para desarrollar formulaciones huérfanas pediátricas cuando no existen en el mercado y esta población necesita para seguir sus tratamientos. «En resumen, los aportes se concretan en más calidad, más seguridad y más accesibilidad», concluyó.

Dato

Este proyecto está integrado por su directora Dra. Claudia Ortega; la Dra. Laura Favier en la codirección; las doctoras Lorena Luján Sombra y Valeria Andrea Cianchino como directoras de líneas de investigación, docentes investigadores, becarios doctorales y estudiantes avanzados. El equipo cuenta con la colaboración externa de la Dra. Silvia Lucangioli (UBA–CONICET), experta en formulaciones huérfanas y sistemas nanoestructurados.

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