Estudios biotecnológicos para el desarrollo de biofertilizantes estables


Un trabajo científico de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) se centró en estudiar la conservación de microorganismos provenientes del suelo con potencialidades de biofertilizante en formulaciones líquidas y sólidas, con la finalidad de ser aplicadas como un bioinsumo. Los análisis se realizaron a partir de microorganismos provenientes de suelos vitivinícolas. El trabajo aporta un conocimiento clave para el desarrollo de biofertilizantes más estables, lo que representa un paso importante hacia su aplicación en sistemas productivos.

La biotecnóloga Lucía Belén Parodi, estudió este tema para optar por su título de Licenciada en Biotecnología por la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQByF) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). Para este desarrollo se utilizaron microorganismos provenientes de suelos vitivinícolas de la provincia de Mendoza y se seleccionaron aquellas cepas que presentaron ensayos positivos de biofertilizante capaces de fijar nitrógeno, solubilizar fosfato y producir compuestos promotores del crecimiento vegetal como ácido indol acético y sideróforos. Posteriormente, se desarrollaron formulaciones líquidas y sólidas, evaluando su conservación y viabilidad durante 90 días bajo distintas condiciones de temperatura.

Su investigación se tituló: Conservación de microorganismos del suelo con características de biofertilizante para una posible aplicación biotecnológica y tuvo lugar en el Laboratorio de Microbiología Industrial de la Universidad. Según explicó Lucía los resultados mostraron que ciertas formulaciones, especialmente las líquidas conservadas a bajas temperaturas, permitieron mantener tanto la viabilidad como las capacidades de promoción de crecimiento vegetal de los microorganismos a lo largo del tiempo.

La profesional resaltó que eligió estudiar este tema porque el modelo agrícola actual depende en gran medida de fertilizantes químicos, cuyo uso intensivo genera impactos negativos tanto en los suelos como en el ambiente. Lucía sostuvo que frente a esta problemática le interesó trabajar en alternativas biotecnológicas que permitan mejorar la productividad agrícola de manera más sostenible. En ese sentido, los microorganismos del suelo representan una herramienta muy valiosa, ya que pueden favorecer la disponibilidad de nutrientes y la salud del suelo de forma natural. «Me motivó especialmente la posibilidad de transformar conocimiento científico en soluciones concretas, es decir, llevar lo que se estudia en el laboratorio hacia aplicaciones reales que puedan ser utilizadas por productores», dijo.

Este trabajo se enmarca en una línea de investigación iniciada en el año 2022 dentro del proyecto de investigación titulado: Desarrollo de bioinsumos destinados al sector agroalimentario de la UNSL, dirigido por la Dra. Viviana Calvente. En una primera etapa se realizó el aislamiento de microorganismos a partir de suelos de viñedos, con resultados alentadores en la búsqueda de un biofertilizante. «Mi investigación, desarrollada entre los años 2024 y 2025, se centró en el estudio del desarrollo de formulaciones líquidas y sólidas, así como en la conservación y viabilidad microbiana en el tiempo, dando continuidad a los estudios previos», dijo Lucía y remarcó que sigue interesada en continuar creciendo en ámbitos de investigación y desarrollo donde pueda aplicar sus conocimientos en microbiología y bioprocesos, con el objetivo de generar soluciones biotecnológicas que contribuyan a una agricultura más sostenible.

¿Qué microorganismos se estudiaron?. Los microorganismos utilizados en este trabajo fueron obtenidos de suelos provenientes de plantaciones de Vitis vinífera ubicadas en diez (10) fincas localizadas en las zonas del Valle de Uco y Luján de Cuyo, provincia de Mendoza. Las muestras fueron tomadas en terrenos pertenecientes a la bodega Chandon S.A., en el marco de un convenio de cooperación entre la UNSL y la empresa. Las muestras se tomaron en dos (2) períodos fenológicos del ciclo de vida de la vid: brotación (octubre – noviembre de 2022) y envero (febrero – marzo de 2023). Posteriormente, las mismas fueron depositadas en el Laboratorio de Microbiología Industrial.

«El trabajo combinó técnicas microbiológicas con un enfoque experimental y cuantitativo. Se realizaron técnicas de cultivo y mantenimiento de cepas, junto con ensayos para evaluar sus capacidades como biofertilizantes (…) También se desarrollaron formulaciones líquidas y sólidas y se analizó la viabilidad de los microorganismos mediante recuento en placa a lo largo del tiempo», explicó Lucía.

Aporte social. La investigadora sostuvo que el aporte principal radica en contribuir al desarrollo de alternativas más sostenibles para la producción agrícola. Los biofertilizantes permiten reducir el uso de agroquímicos, mejorar la salud de los suelos y favorecer sistemas productivos más responsables con el ambiente. En este sentido, desarrollar formulaciones estables es clave para que estos productos puedan ser realmente aplicados en el campo. Además, el trabajo promueve el uso de recursos locales (como microorganismos nativos del suelo), lo que favorece la adaptación a condiciones regionales y fortalece la generación de conocimiento y tecnología en el ámbito nacional.

Datos. Este trabajo fue dirigido por la Dra. María Gabriela Sansone y el Dr. Gastón Navarta, del Laboratorio de Microbiología Industrial de la UNSL. Lucía sostuvo que este recorrido no fue individual, sino el resultado de un trabajo colectivo, donde el intercambio de ideas, la colaboración y el apoyo constante fueron fundamentales. «La UNSL no solo me brindó herramientas académicas, sino también una forma de entender la ciencia como un proceso colaborativo, comprometido con la sociedad y con el desarrollo de la región», concluyó.

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