En 2025, la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) puso en marcha el Programa de Fortalecimiento de la Egresabilidad -EGRESAR-, una iniciativa orientada a acompañar a estudiantes que han interrumpido o demorado sus trayectorias académicas desde el año 2013 inclusive. A través de distintas estrategias de apoyo, el Programa busca facilitar la reanudación de los estudios y promover su finalización.
En este marco, conversamos con Micaela Vinuesa, egresada del Profesorado en Ciencias de la Educación de la Facultad de Ciencias Humanas, quien comparte su recorrido, los desafíos que atravesó, en particular durante su experiencia de maternidad y el papel que tuvo el Programa EGRESAR en el tramo final de su formación.
¿Qué te motivó a estudiar el Profesorado en Ciencias de la Educación y cuándo nació tu vocación por la docencia?
Mi vínculo con la educación no fue algo azaroso ni una elección improvisada. No «caí» en la docencia, sino que elegí conscientemente formarme desde una vocación profundamente crítica y comprometida. Es una respuesta que fui construyendo con el tiempo, revisando y resignificando mis propias experiencias.
Hay dos (2) ideas de Eduardo Galeano que me atraviesan mucho: que «mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo» y que «la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo». Yo me reconozco como resultado de eso, de docentes que, en momentos clave, lograron transformarme.
Desde ahí nace mi vocación, desde la convicción que la educación tiene una enorme potencia cuando se ejerce con conciencia y sensibilidad. Entiendo la docencia como una práctica ética y política, una forma de acompañar procesos y abrir posibilidades. Es, en definitiva, una decisión humana de resistencia frente a las desigualdades del mundo.
¿En algún momento dudaste de poder terminar la carrera, o siempre tuviste la certeza que lo lograrías?
Sí, siempre tuve la certeza que iba a terminarla, aunque el camino no fue fácil. En mi caso estuvo atravesado por múltiples responsabilidades, especialmente la maternidad. Hubo momentos de mucho cansancio, pero nunca dudé realmente. Siempre encontré la forma de seguir.
Más que un sueño lejano, graduarme fue una meta sostenida con compromiso. Disfruté el proceso formativo, porque no solo me formaba académicamente, sino también como persona.
¿Cómo fue tu experiencia durante el período en que estuviste alejada de la Universidad?
Más que un alejamiento total, fue una continuidad en condiciones distintas. Me quedaban siete (7) finales y atravesé la maternidad, lo que implicó reorganizar completamente mis tiempos.
Ese tramo me llevó casi tres (3) años. Fue una etapa más solitaria, donde tuve que adaptarme a otros ritmos. Sin embargo, nunca perdí el objetivo. Esta experiencia me permitió comprender que las trayectorias educativas no siempre son lineales, aunque el sistema muchas veces las piense así
¿Cómo te enteraste del Programa EGRESAR y qué te impulsó a sumarte?
Me enteré a través de redes sociales, cuando ya estaba en el tramo final. Decidí sumarme para conocer qué herramientas podía ofrecerme y si podía facilitarme rendir los últimos finales.
¿Cómo te ayudó el Programa EGRESAR a finalizar tu carrera?
Me ayudó a ordenar y destrabar cuestiones administrativas y de contacto. Al estar viviendo fuera de la Ciudad, tenía dudas sobre cómo retomar el vínculo con la Universidad. En ese sentido, el Programa funcionó como un puente.
Además, tiene un valor muy importante para quienes estuvieron más tiempo alejados, ya que ofrece un punto de apoyo para volver a situarse y no sentirse solo en ese proceso.

¿Qué desafíos enfrentaste como madre durante tu carrera universitaria?
El principal desafío fue compatibilizar los tiempos de la crianza con las exigencias académicas. Tuve que reorganizar completamente mis rutinas y aprender a estudiar en tiempos fragmentados.
También hubo un desafío emocional importante. Sin embargo, la maternidad fortaleció mi convicción. Conté con el acompañamiento de mi pareja, lo cual fue fundamental. Entiendo que no todas las maternidades se transitan de la misma manera, y eso también forma parte de mi mirada como futura docente.
¿Qué estrategias utilizaste para organizar tu tiempo?
Más que estrategias rígidas, construí una organización flexible. Aprovechaba los momentos disponibles, aunque fueran breves, y aprendí a bajar ciertas exigencias personales.
Fue un proceso de adaptación constante, de ensayo y error, pero siempre con perseverancia.
¿Qué significó para vos convertirte en profesora y cuál es tu situación actual?
Significó mucho más que alcanzar un título. Fue la concreción de un proceso personal, académico y político. Es la reafirmación de una forma de entender la educación como herramienta de transformación.
Actualmente no me encuentro trabajando, pero estoy en búsqueda de insertarme en el campo educativo.
¿Qué aprendizajes te dejó este proceso?
Me enseñó que las trayectorias no son lineales y que sostener también es una forma de avanzar. Aprendí a ser más flexible conmigo misma y a valorar cada paso.
Más que un consejo, diría que cada quien encuentre su propio ritmo, sin compararse.
¿Sentiste que el Programa EGRESAR respondió a tus necesidades?
En parte sí. Me ayudó a ordenar el tramo final, aunque muchas dificultades eran personales. De todos modos, lo valoro como un acompañamiento importante.
¿Hubo docentes que marcaron tu formación?
Sí, muchas. Pero especialmente Clotilde de Pauw, Marcela Becerra Batán y Nora Fiezzi fueron docentes con gran calidad humana y solidez intelectual, que marcaron profundamente mi recorrido.
¿Cómo sentís que el Profesorado te preparó para el rol docente?
Me brindó herramientas para pensar el rol desde una perspectiva crítica y reflexiva. Entendí que enseñar implica mucho más que transmitir conocimientos.
¿Cuáles son tus aspiraciones ahora?
Insertarme en el campo educativo y ejercer la docencia desde una perspectiva crítica, generando espacios de pensamiento y construcción colectiva. También quiero seguir formándome, porque la docencia es un proceso en permanente construcción.
Prensa Secretaría Académica, de Innovación Educativa y Posgrado

