«Además del reconocimiento que implica, este premio me brinda la posibilidad de inspirar a mis estudiantes»


La Dra. Camila Villagrán fue distinguida por la Asociación Física Argentina (AFA) con una Mención de Honor a la mejor tesis de doctorado en Física del país. Su trabajo de investigación se basó en la resuspensión de partículas, desarrollado con un enfoque híbrido entre modelado computacional y validación experimental y es una muestra de la importancia del trabajo científico que se realiza en el grupo de Medios Granulares de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales (FCFMyN).

¿Cómo fue el camino por el que tu tesis recibió la distinción de la Asociación? ¿Qué pasos tuviste que seguir?

La AFA, a través del Premio Juan José Giambiagi, premia las tesis doctorales alternando un año las teóricas y otro las experimentales. Esta edición correspondía a las experimentales y era mi última oportunidad de presentarme. El Dr. Rodolfo Porasso postuló mi tesis. La distinción fue sobre todo por la parte experimental, que realicé en el Instituto Balseiro con el Dr. Nicolás Silín, donde incluso fabricamos las partículas desde cero, y en el Instituto de Radioprotección y Seguridad Nuclear (IRSN), en París, Francia, con los Dres. François Gendarmes y Samuel Peillon.

¿Qué representa a nivel personal y profesional recibir la Mención de Honor de la Asociación a la mejor tesis doctoral en Física del país?

Para mí es una alegría enorme, porque además del reconocimiento que implica este premio, me brinda la posibilidad de inspirar a mis estudiantes. Muchas de ellas quieren ser científicas, y creo que ver que su profesora de Física, con quien comparten tanto tiempo en lo cotidiano, logró este reconocimiento, puede motivarlas a seguir sus pasos. También es un reconocimiento al esfuerzo que implica hacer un doctorado en Argentina, con recursos tan limitados, y a mi trabajo como investigadora experimental, donde uno se encuentra con la realidad de frente.

¿Qué podés decirnos sobre tu tesis? ¿Cuál fue el tema de tu investigación y cuáles fueron los objetivos alcanzados? ¿Quiénes te acompañaron en este camino?

Estudié la resuspensión de partículas: cómo el polvo que está sobre una superficie vuelve al aire, como cuando caminamos o pasamos un trapo. Entenderlo sirve, por ejemplo, para evitar la dispersión de contaminantes y proteger la salud. Mi modelo logró predecir el comportamiento de partículas irregulares, que son las que existen en la vida real, y para quien hace física, lograr que su modelo represente mejor la naturaleza es un logro hermoso. Me acompañaron mis directoras, la Dra. Ana María Vidales y la Dra. Jesica Benito, el Dr. Rodolfo Uñac, mis compañeros del grupo de Medios Granulares y los equipos del Instituto Balseiro y del IRSN.

La Dra. Camila Villagrán junto a la Dra. Ana María Vidales

¿Cómo nació tu vocación por la Física y qué te llevó a volcarte específicamente al estudio de los medios granulares en la UNSL?

Siempre fui una niña curiosa e inquieta: me recuerdo mirando el cielo desde chiquita, sorprendida por las nubes y la luna, queriendo saber por qué pasaban las cosas. Creo que quienes estudiamos Física por vocación fuimos niños curiosos y en el fondo seguimos siendo adultos curiosos. Todavía hoy miro la luna, las nubes y las estrellas todos los días, me sigo sorprendiendo con cada detalle de la naturaleza, y creo que nunca voy a dejar de hacerlo.

Tuve además la fortuna de encontrarme con docentes excelentes. Por mencionar solo algunos: el Dr. Daniel Linares, a quien recuerdo con enorme gratitud, fue vital para despertar mi asombro por la ciencia; el Dr. Marcelo Nazzarro fue el primero en la Universidad que me motivó a la física experimental, cuando yo era estudiante de segundo año de la licenciatura y me dio la posibilidad en su materia de usar un telescopio para medir el radio de la luna; el Dr. Osvaldo Olguín confió en mí; y las Dras. Myriam Villegas y Mara Dávila y el Dr. Juan Pablo Toso me escucharon y tuvieron palabras de aliento cuando las necesité. Al grupo de Medios Granulares llegué por la Dra. Ana María Vidales: cuando fui su estudiante me generaba muchísima admiración, por su calidad profesional y humana. Y en el grupo había física experimental, y a mí me encanta meter mano, trabajar y crear.

¿Cómo influyó el trabajo en equipo y el entorno académico de la Universidad en la construcción de este logro?

El trabajo en equipo y el entorno ayudaron muchísimo. La beca de movilidad docente de la UNSL, sumada a la beca francesa, me permitió realizar mi estadía en París, Francia. El personal nodocente y administrativo de la Universidad, especialmente de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales, me acompañó en cada trámite y me ayudó a llegar a cada fecha límite de presentación, al igual que el personal de CONICET San Luis y del INFAP. Tuve la gracia que toda la gente fuera amable conmigo, desde las ordenanzas de la Universidad y la persona que me abría la puerta en el Balseiro hasta la señora que limpiaba la sala en Francia para que yo pudiera hacer mis experimentos.

Tras este logro con tu doctorado, ¿cuáles son las nuevas líneas de investigación o proyectos en los que estás trabajando actualmente

Además de la docencia, actualmente colaboro con el grupo de Física Médica que se está formando en la UNSL; hace poco dictamos un curso de Radiofísica Sanitaria junto al Dr. Osvaldo Olguín y la Lic. Paula Mugetti. También estoy buscando abrir o incorporarme a alguna nueva línea de investigación, en temas que tengo pendientes de explorar y que me interesan desde pequeña.

¿Qué mensaje le darías a las y los estudiantes que están evaluando volcarse a la investigación científica desde la UNSL o desde universidades del interior del país?

Que lo hagan, sabiendo que hacer ciencia, sobre todo experimental, hoy en Argentina es arduo: las decisiones que se están tomando sobre el financiamiento universitario y científico no nos están acompañando, y eso no hay que esconderlo. El conocimiento es poder, y los países que hoy tienen peso en el mundo son los que apostaron a él; mientras las autoridades no lo entiendan y no lo financien, como país siempre vamos a estar por detrás. Ojalá que cuando a mis estudiantes les toque esta etapa de sus carreras, la realidad del país sea distinta. Yo pude dedicarme a la ciencia gracias a la educación pública y gratuita y a haber sido becada para mi doctorado; dadas las circunstancias en las que crecí, de otro modo me hubiera resultado muy difícil. Nadie se enriquece haciendo ciencia, pero si es lo que a uno le llena el alma, ese es el lugar. Y la formación en la UNSL es excelente, el Premio Masperi y ahora esta distinción son una muestra de ello, lo comprobé en el exterior, donde, como graduada de esta Universidad, pude desarrollarme gracias a los recursos y habilidades que adquirí aquí

¿Hay algo más que quieras decirme y no te haya consultado?

Quiero agradecer a todas las personas que me ayudaron. Aunque el reconocimiento lleve mi nombre, está formado y fue sostenido por una partecita de cada uno de ellos. Y si alguien que me ayudó no ve acá su nombre, que sepa que le estoy muy agradecida. Como dijo Althea Gibson: «No importa lo que logres, alguien te ayudó» .

Dato

Camila Villagrán es Licenciada en Física por la UNSL, donde su tesis de licenciatura recibió el Premio Masperi de la Asociación Física Argentina en 2018, y Doctora en Física, doctorado que realizó con beca del CONICET. Es Profesora Adjunta con dedicación exclusiva en la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales de la UNSL, docente responsable de Psicoacústica en la Licenciatura en Fonoaudiología y de Física en la Licenciatura en Biología Molecular, y se desempeña además como docente de nivel secundario. Su tesis doctoral recibió la Mención Especial del Premio Juan José Giambiagi de la AFA.

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