En un proyecto de investigación, profesionales de la Facultad de Psicología (FaPsi) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) indagan sobre la salud y sus determinaciones sociales en ámbitos de salud, educación y justicia. Específicamente analizan cómo las condiciones socioeconómicas, la educación y el acceso a la justicia influyen en el malestar psicosocial de la población.
El proyecto, titulado: Determinaciones sociales de la salud mental en contextos de salud pública, educación y justicia, dirigido por el Dr. Victor Andrés Martinez Nuñez y codirigido por la Dra. Erika Valdebenito, avanza en el desarrollo de indicadores para evaluar la salud mental desde un enfoque integral, superando la visión biomédica hegemónica. Este estudio parte de los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) pero da un paso más al enmarcarse en la llamada epidemiología crítica, enfoque que busca comprender cómo se articulan las dimensiones singulares de cada persona con su entorno particular y la estructura social en la que se desarrolla.
Tradicionalmente, los estudios epidemiológicos abordan padecimientos mentales como aquellos relacionados a la ansiedad, como trastornos o desordenes, midiendo y tratando niveles de síntomas en individuos aislados. Sin embargo, este proyecto propone comprender que las manifestaciones emocionales no ocurren solas. «Lejos de circunscribir la ansiedad, por ejemplo, a factores estrictamente individuales, buscamos entender que esas manifestaciones tienen una dimensión particular en cada contexto y una dimensión general en la estructura social y económica en la cual vivimos», sostuvo Victor.

Los inicios. El proyecto actual es la continuidad de un trabajo que cobró especial relevancia durante la pandemia por COVID-19. En aquel momento, el equipo de investigación logró generar indicadores clave sobre el estado de la salud mental en poblaciones expuestas o vulneradas, entre ellas: comunidad educativa, trabajadores del sistema de salud, adolescentes y personas del colectivo LGBT+. En esta nueva etapa, la meta del equipo es profundizar el análisis mediante estudios descriptivos, exploratorios y correlacionales, combinando herramientas cuantitativas y cualitativas.
Aporte social. El objetivo del proyecto es contribuir a la producción científica a partir de la construcción de indicadores concretos sobre los procesos de salud, enfermedad, atención y cuidado. A partir de ellos, se busca generar información que sea un aporte en las creación de políticas de salud pública, los entornos educativos y el ámbito de la justicia, abordando la salud mental como un derecho humano atravesado por la realidad comunitaria. Desde la interacción con la tecnología y las pantallas en adolescentes, hasta el estrés docente y el trabajo territorial, este proyecto de la UNSL despliega herramientas metodológicas que combinan modelos estadísticos avanzados con estudios cualitativos profundos.
El proyecto abarca múltiples ejes, entre ellos: la adolescencia y el uso de teléfonos inteligentes, la docencia y las condiciones de trabajo, la salud pública y los dispositivos comunitarios, y la diversidad y vulnerabilidad, asociados a determinaciones sociales en la salud mental de personas trans y de la comunidad LGBT+. «Este estudio pretende aportar desde una función social y comprometida de la UNSL en la producción de conocimiento pero siempre mirando los entornos, los contextos y territorios en los cuales se sitúan, lejos de tener una mirada extractivista respecto de los datos en los territorios donde se recoge la información y donde se investiga, sino más bien situar la agenda de la investigación pensando principalmente en beneficios asociados con los vínculos territoriales», remarcó el investigador.

Articulación con la sociedad desde la extensión universitaria. Desde este proyecto de investigación se busca aportar a la construcción de estos indicadores a partir del vínculo comunidad-universidad, y pensar en conjunto maneras de resolver problemáticas. «Buscamos que la comunidad se involucre y no ver únicamente a la Universidad como el lugar donde se resuelven y gestionan, y se llevan a la comunidad», explicó Victor.
En ese sentido se recuperan actividades de los proyectos de extensión vinculados a la salud sexual y la salud mental; a la dimensión género y diversidad; a la salud mental; a las adolescencias y tecnologías; a la intersección psicología, salud mental y educación; y vinculados al acceso a la justicia, a la salud mental y a la educación. «La meta es pensar la agenda de investigación siempre teniendo en cuenta las otras dos (2) patas que son pilares de las funciones sustantivas: la enseñanza, la docencia y la extensión, alrededor de la formación de recursos humanos», concluyó el Director.
Dato
En este estudio trabajan docentes investigadores con conformación de grado y posgrado en Psicología, quienes se articulan con profesionales del campo de la psicología, medicina, salud pública, fonoaudiología y educación de grado y posgrado.

Victor Andrés Martinez Nuñez, es docente de la Facultad de Psicología de la UNSL y codirector del Laboratorio de Investigaciones en Ciencias del Comportamiento. Es Doctor en Psicología y posee formación en Psicooncología y en Psicología Clínica a partir de dos (2) maestrías y especialización en Psicología Educacional con una formación vinculada a la salud mental y sus determinaciones sociales.
Este proyecto fue seleccionado en la convocatoria 2026 de los Proyectos de Investigación UNSL (PI UNSL). Se trata de los primeros proyectos de investigación científica de la UNSL que fueron seleccionados y aprobados bajo este nuevo sistema integral de única categoría, convocatoria impulsada por la Secretaría de Investigación, Desarrollo e Investigación de la Universidad.

