Crean un ensayo que detecta la bacteria causante del Síndrome Urémico Hemolítico y podría impedir brotes


Se trata de un kit elaborado en el Laboratorio de Desarrollo de Diagnósticos Moleculares de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQByF) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). El dispositivo detecta de forma rápida y segura la bacteria Escherichia coli portadora de toxinas shiga que genera enfermedades por contaminación de alimentos y que podría conducir a patologías graves como el Síndrome Urémico Hemolítico, conocido como «el mal de la carne cruda». Actualmente se utiliza en los laboratorios de salud pública de las provincias de San Luis y Mendoza.

Este desarrollo local fue creado a partir de un proyecto de investigación científica que dirige la doctora en Ciencias Biológicas Jimena Manzur y es base de tesis de la Licenciatura en Biología Molecular de Romina Garraza, que dirige Manzur junto al doctor Maximiliano Juri Ayub.

En la República Argentina el 75% de los casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) son provocados por un serotipo de bacteria conocida como O157, que es la principal causa de SUH en el mundo. Esta enfermedad afecta principalmente a menores de cinco (5) años de edad, se transmite por alimentos contaminados y puede ser mortal.

El ensayo, que permite realizar una rápida confirmación de casos positivos en pacientes pediátricos con diarrea y que detecta todas las variantes de los genes que codifican las toxinas shiga patógenas para el ser humano, identifica principalmente cinco (5) dianas importantes que se vinculan a la bacteria Escherichia coli.

El kit es novedoso, tanto que desde el 2022 lo solicitó el Laboratorio de Salud Pública de la provincia de Mendoza, y en marzo del 2023 lo incorporó el Laboratorio de Salud Pública de San Luis. Es seguro, facilita una detección rápida de Escherichia coli portadora de shiga toxinas (STEC) y es económico. La doctora Manzur explicó que se trata de una herramienta que mejora la sobrevida y la calidad de vida posterior del/la paciente que padece una infección por STEC. La detección se realiza mediante PCR en tiempo real y permite actuar rápido.

Con la utilización de estos reactivos los resultados preliminares se obtienen alrededor de 24 horas, aunque la provincia de San Luis continúa enviando los estudios a la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos Malbrán, que es el instituto de referencia cuyos resultados tardan en llegar a la Provincia alrededor de siete (7) o diez (10) días. «Se trata de un método que nos permite realizar una detección rápida y temprana, y además es una herramienta importante a nivel epidemiológico porque permite alertar sobre la posibilidad de un brote debido a O157 (…) El kit permite tomar decisiones rápidas», especificó la científica.

¿Qué detecta el kit?. La Escherichia coli, es una de las primeras bacterias que tenemos en nuestro organismo y coloniza el sistema digestivo. Este ensayo detecta diversos factores de virulencia de la bacteria Escherichia coli productora de shiga toxina (STEC). Las cinco (5) dianas que actualmente detecta el kit son los genes que codifican las toxinas shiga 1 (stx1), las toxinas shiga 2 (stx2), el gen eae que genera una proteína que le permite a la bacteria adherirse al intestino y su presencia se asocia con casos severos de SUH, el plásmido O157, y la quinta diana se asocia a un ensayo adaptado para analizar de manera directa colonias bacterianas, sin la necesidad de realizar una extracción de ADN previa. «Consideramos que la detección de genes en conjunto, stx1, stx2 y eae, podría ser importante como indicador de cepas con alto potencial patogénico», explicó Manzur.

Por el momento esto se aplica tanto en ensayos clínicos como bromatológicos, utilizándose en alimentos de manera preventiva. Así, los sistemas de bromatología pueden realizar ensayos generalmente en carne molida y alimentos elaborados para detectar la presencia de STEC (Escherichia coli productoras de toxina shiga).

«Es un desarrollo en el cual seguimos trabajando (…) Nuestro objetivo principal fueron las toxinas shiga 1 y 2, principales factores de virulencia. Si ellas están presentes es una señal típica de que ese paciente puede llegar a sufrir Síndrome Urémico Hemolítico. Además el kit puede detectar subvariantes de estas dos (2) toxinas, cualidad que actualmente los test que existen en el mercado no son capaces de detectar, y así evitar los falsos negativos», concluyeron.

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