El Consejo Superior de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) en sesión ordinaria del 31 de marzo, renovó por unanimidad la emergencia económica de la Obra Social por nueve (9) meses. Esto implica la reducción del aporte de emergencia en un 0,5% (del 3% al 2.5%) hasta el 31 de mayo de 2026 donde se volverá a evaluar la situación para fijar los pasos a seguir el resto del año. Mientras se debatía el estado de situación de la DOSPU, se recibía la noticia de la ratificación de la justicia nacional sobre la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, que, de cumplimentarse pronto, traería una solución de fondo a la situación específica de la DOSPU y del salario en general de los/as trabajadores universitarios.
Durante la sesión se presentó un informe del estado de situación actualizado al mes de marzo, donde se destacó que, si bien se ha logrado eliminar casi por completo su deuda y mantener sus servicios gracias a una gestión eficiente y esfuerzo colectivo, continúa en un contexto crítico debido al aumento de costos y el atraso salarial. Debido a esto se propusieron medidas transitorias para aliviar a los/as trabajadores en tanto se avanza hacia la estabilidad del sistema y el eventual retorno al aporte del 3%, condicionado a una mejora en el financiamiento universitario.
Se detalló que el esfuerzo conjunto del personal docente, nodocente y el acompañamiento solidario de la Universidad, se ha traducido en resultados concretos. Gracias a la administración eficiente de los recursos y al trabajo articulado de las autoridades de la DOSPU con la Comisión Asesora del Rector (CAR) creada por RCS Nº 180/2025, la deuda al momento del presente informe se encuentra prácticamente cancelada.
La intervención de dicha Comisión ha sido fundamental para desarrollar mejoras cualitativas en la gestión prestacional, permitiendo verificar los siguientes resultados:
- Continuidad prestacional: se ha garantizado la continuidad prestacional, manteniéndose el funcionamiento ininterrumpido de la Dirección de Obra Social para el Personal Universitario (DOSPU), aún en un contexto de crisis.
- Saneamiento financiero: se han saldado la totalidad de los compromisos con prestadores, clínicas y sanatorios, restituyendo la confianza necesaria para el sostenimiento del servicio.
- Adecuación de mecanismos de control: se han implementado nuevos criterios para la auditoría médica y esquemas de colaboración con Obras Sociales afines. Estas acciones buscan la optimización de los gastos operativos y el aprovechamiento de recursos compartidos para mejorar la sostenibilidad del sistema.
- Fortalecimiento del acceso: se está trabajando en avances progresivos en el acceso a medicamentos y prestaciones médicas, en la búsqueda de una mejora real de la atención al/la afiliado/a.
No obstante los logros alcanzados en el ámbito interno, la coyuntura externa sigue siendo crítica, ya que la situación económica del país y del sistema universitario dista de haber mejorado desde la emisión de la RCS Nº 180/2025. Subsisten condiciones estructurales que constituyen factores de riesgo que exigen actuar con responsabilidad y cautela:
- Brecha entre costos y salarios: mientras los insumos, medicamentos y servicios de clínicas desde 2024 hasta hoy, han aumentado por encima de la inflación debido a la desregulación económica, los salarios de los/as aportantes sufren un atraso cercano al 50%.
- Comparativa con el mercado privado: el costo de una empresa de medicina prepaga para una familia tipo supera los $800.000 (titular, cónyuge y dos (2) hijos). Incluso tomando como referencia el Programa Médico Obligatorio (PMO), los valores oscilan entre $100.000 para adultos y hasta $170.000 para adultos mayores, superando los $400.000 por grupo familiar.
- Asimetría de los aportes reales: los aportes actuales de los/as trabajadores universitarios evidencian una enorme distancia respecto a los precios de mercado:
– Un auxiliar de primera (docente Simple) aportó en febrero $27.381,82.
– Un trabajador nodocente (categoría VII) aportó $61.030,54.
– Un trabajador nodocente (contratado) aportó $30.324,12. - Restricción del margen de auxilio financiero: si bien la voluntad de acompañar a la DOSPU es permanente, el presupuesto 2026 recientemente aprobado por el Consejo Superior refleja la compleja realidad de la UNSL. Es importante destacar que, en su sesión del 17 de marzo, este Cuerpo ha declarado la emergencia salarial y presupuestaria en el ámbito de la Universidad, producto del incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Este contexto de emergencia reduce significativamente la capacidad institucional para intervenir ante contingencias de alto costo o fluctuaciones bruscas del mercado. Esta limitación objetiva obliga a extremar la cautela en la administración para preservar el equilibrio alcanzado sin depender de aportes externos que la Universidad, en su estado actual, no está en condiciones de afrontar.
- Dependencia externa: el déficit de la DOSPU es equiparable al atraso salarial generado por las políticas del Poder Ejecutivo Nacional. Solo la plena implementación de la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 permitiría normalizar el aporte al 3% original.
Ante el inminente vencimiento de los plazos establecidos en los artículos 4° y 6° de la normativa aprobada en 2025 y considerando la mejora en los indicadores de deuda, se votaron las siguientes medidas de transición:
- Adecuación del Aporte Extraordinario (Art. 4º RCS 180/2025)
Considerando que hoy 31 de marzo finaliza el período del aporte extraordinario, se iniciará una reducción del mismo, desde el 1 de abril y por el término de dos (2) meses.
Medida: reducir el aporte adicional del 3% al 2,5%.
Objetivo: iniciar la recuperación de la liquidez del salario de los/as trabajadores sin comprometer la estabilidad financiera lograda en el sistema de salud.
- Suspensión del Incremento del Seguro de Salud – FESAC (Art. 6º RCS 180/2025)
En concordancia con la mejora de la situación financiera de la DOSPU, se suspenderá la actualización automática del seguro de salud (Código 88).
Medida: suspender por el período de vigencia de la prórroga la aplicación de la cláusula de aumento trimestral del 0,5% del FESAC.
Objetivo: esta acción busca aliviar la carga económica que ha recaído sobre los hombros de quienes trabajan en la Universidad, actuando con la cautela que el mercado de salud actual exige.
Asimismo, se encomendó al Directorio de la DOSPU la elaboración y elevación de un informe trimestral sobre el estado financiero y la ejecución de las medidas adoptadas en el marco de la prórroga dispuesta; así también se le solicitó la convocatoria a reunión informativa de afiliados/as activos/as dentro de los próximos 60 días, para dar seguimiento a la evolución de las medidas adoptadas.
En esta línea, se encargó a la Secretaría de Comunicación e Imagen Institucional la generación e implementación de una política de comunicación y seguimiento de la situación prestacional y económica de la DOSPU.
Estas medidas se rigen por un criterio de responsabilidad política y técnica. Si bien el saneamiento de la deuda es un motivo de satisfacción, la desregulación del mercado de salud obliga a actuar con extrema cautela. Es imperativo mantener un margen de maniobra financiero, ya que la aparición de escasos casos que requieran tratamientos de alto costo podría retrotraer a la Institución a los niveles de crisis que con tanto esfuerzo se ha logrado superar.
Finalmente, se ratificó la voluntad del órgano de cogobierno de retornar al aporte histórico del 3%. Este compromiso de normalización definitiva se encuentra directamente vinculado a la regularización de la situación salarial de docentes y nodocentes, la cual se vería resuelta con la plena implementación de la Ley de Financiamiento Universitario Nº 27.795 por parte del Gobierno Nacional.

