La universidad pública como bandera: madre e hija se graduaron el mismo día en la UNSL


La Universidad Nacional de San Luis (UNSL) es un espacio social que abraza, transforma y sostiene las historias de vida de quienes recorren sus aulas. Muestra de ello es la experiencia de Valeria y Victoria, madre e hija que compartieron horas de estudio, exámenes, desvelos y la alegría de recibir sus diplomas el mismo día en la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FQByF).

El vínculo de ambas con la educación pública viene de años. Valeria Villarreal inició sus estudios universitarios en 1994 con la Licenciatura en Ciencias Biológicas, con la que definió una vocación que le permitió desempeñarse en la docencia universitaria y la investigación científica; en julio de este año recibió el diploma de Doctora en Biología en el mismo acto en el que su hija, Victoria Rodríguez, recibió el diploma de Licenciada en Biotecnología.

Mientras Valeria construyó su camino en la docencia y la investigación en el Laboratorio de Fisiología Vegetal, le transmitió a Victoria la pasión por aprender siempre más. Hoy la joven se desempeña en el área de control y calidad de una empresa internacional de capitales nacionales con plantas de producción en la Provincia. Juntas compartieron la última etapa de sus carreras y hoy celebran un logro que las une para siempre.

Dialogamos con las graduadas sobre su recorrido en las aulas de la UNSL, los desafíos compartidos y la felicidad de recibir juntas sus diplomas, teniendo en cuenta el contexto donde la educación universitaria pública vuelve a ponerse en valor como un pilar fundamental de desarrollo y movilidad social.

Entrevista a la Dra. Valeria Villarreal

Valeria comentó que trabaja en docencia en la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia desde el año 2008, siempre en la cátedra de Fisiología Vegetal, donde realizó su tesis de grado y le interesó avanzar con su formación académica motivo por el cual realizó investigaciones sobre la flora nativa de la provincia de San Luis y contribuir a su estudio y conservación.

¿Fuiste madre siendo estudiante o ya como profesional?
Fui mamá cuando estaba cursando el cuarto año de la Licenciatura. Y luego, cuando ya había comenzado el doctorado, nació mi hija menor, Renata

¿Cómo compatibilizaste los tiempos de la docencia, la investigación y el estudio a lo largo de los años?
Considero que es una cuestión de paciencia y organización. Creo que es importante asignar a cada actividad el tiempo que requiere en el momento oportuno. Aunque no fue fácil, siempre tuve la cabeza puesta en buscar el mejor futuro no solo para mí, sino también para mis hijas.

¿Cómo le transmitiste a tu hija mayor la pasión por el estudio?
Victoria ha recorrido los pasillos de la UNSL desde que era bebé. Al principio nos acompañaba a su papá y a mí cuando éramos estudiantes y, más adelante, cuando ambos comenzamos a trabajar en la Facultad. La Universidad fue parte de su infancia y de su adolescencia, acompañando cada etapa de su crecimiento. Considero que el sentido de pertenencia y la pasión por esta Institución se fueron transmitiendo de manera natural a través de las experiencias cotidianas, ya que la UNSL ha formado parte de la historia y de la vida de nuestra familia desde sus comienzos.

¿Cómo la acompañaste en su proceso de formación en la UNSL?
La acompañamos brindándole orientación cuando lo necesitó, siempre respetando sus tiempos, sus decisiones y su forma de transitar cada etapa. Pero, por encima de todo, procuré estar presente para apoyarla, celebrar sus logros y acompañarla en cada uno de sus avances.

¿Qué sentiste al saber que se recibían el mismo día?
Fue un momento muy lindo y completamente sorpresivo. Creo que, si hubiéramos intentado planificar algo así, probablemente no se habría dado de la misma manera. Esta experiencia representó una hermosa forma de cerrar una etapa y fue el reflejo de todo lo bueno que hemos vivido y compartido en esta Institución a lo largo de los años.

¿Cómo fue vivir esta última etapa de las carreras junto a tu hija?
Como estábamos transitando lo mismo, nos sirvió para acompañarnos y contenernos desde un lugar más de pares que de madre e hija.

¿Qué significó este logro para vos y para tu familia?
Representa mucho más que una meta personal. Es el resultado del esfuerzo, el apoyo y el sacrificio de toda mi familia, que siempre creyó, acompañó y nos impulsó a seguir adelante. Es un logro compartido que nos llena de orgullo a todos y que demuestra que, cuando una familia se une para apoyar un sueño, los resultados benefician a todos.

¿Qué mensaje le darías a otras familias que sueñan con que sus hijos estudien en la universidad?
Que nunca lo duden. La universidad está abierta para todas las personas que deseen formarse y construir un futuro mejor. Es cierto que el camino a veces puede ser difícil y presentar desafíos, pero con esfuerzo, perseverancia y, sobre todo, con el apoyo de la familia, cualquier objetivo se puede alcanzar. Esta experiencia es una prueba de que los sueños sí se pueden cumplir cuando uno no deja de intentarlo.

Entrevista a la Lic. Victoria Rodríguez

Victoria creció entre las aulas y los laboratorios de la UNSL. Esa cercanía con la vida universitaria definió su vocación y eligió estudiar la Licenciatura en Biotecnología.

¿Cómo fueron tus primeros años como estudiante?
Fueron como los de todos los estudiantes. Al principio sentí miedo e incertidumbre, luego aprendí cosas nuevas de la vida universitaria y aprendí a conocerme en una etapa diferente. Lo viví como una mezcla de experiencias y sentimientos hermosos.

¿Tuviste algún momento difícil en la carrera?
Sí, tuve. Lo superé con la ayuda de mi familia y de mis amigos, que siempre me dieron el espacio y la contención necesaria para volver a empezar y para seguir. También con constancia y con la convicción de saber que una nota o un examen no nos define ni como personas ni como profesionales. También agradezco a mi psicóloga, que me acompañó.

¿Cómo influyó tu mamá en tu decisión de estudiar en la UNSL?
Cuando yo nací, mi mamá estudiaba en la UNSL. Fui criada entre libros, apuntes, comedor y pasillos llenos de gente. Mi mamá no influyó en la decisión de estudiar, sino que siempre acompañó las decisiones que tomé, con mucho amor.

¿Cómo te acompañó durante tu formación?
Siempre estaba atenta a cuando necesitaba ayuda. Me explicaba todo y me ayudaba a estudiar cuando no entendía. Siempre estuvo presente

¿Hablaban de la Facultad en casa? ¿Cómo era eso?
¡Todo el tiempo! Es un tema común. Mi mamá y mi papá trabajan hace muchos años en la Universidad y siempre tenemos alguna que otra noticia para comentar.

¿Qué aprendiste de ella viéndola estudiar y trabajar al mismo tiempo
Aprendí de ella la perseverancia, la paciencia, la resiliencia y la lucha de la mujer en la vida científica.

¿Qué sintió la familia al enterarse que se recibían el mismo día?
Nos pusimos felices porque íbamos a poder ir juntas al acto. Fue una gran alegría para toda la familia; eso no se da muy seguido.

¿Cómo fue vivir esa etapa final de la carrera junto a tu mamá?
Intentamos acompañarnos. Nos dábamos consejos e intercambiábamos la información que íbamos necesitando. Fue muy divertido: mientras ella terminaba su tesis doctoral, yo terminaba mi trabajo final.

¿Qué significa este logro para vos y para tu familia?
Admiro mucho a los profesionales que hay en mi familia; son la inspiración que he tenido desde chica. Crecí viéndolos trabajar, dar todo y convertirse en su mejor versión. Este logro es el resultado de la confianza y del amor que depositaron en mí. Siempre digo que no es solo mi logro, es de todos los que estuvieron presentes y me acompañaron para llegar a donde estoy.

Prensa Secretaría Académica, de Innovación Educativa y Posgrado

X