En el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, que se conmemora cada 8 de marzo, la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) llevó adelante la actividad titulada: Trayectorias y desafíos de mujeres en gestión en la UNSL. Esta jornada de trabajo tuvo como objetivo intercambiar, visibilizar y fortalecer el papel de las mujeres en ámbitos de decisión dentro de la universidad pública.
La iniciativa fue organizada por la Coordinación General de Derechos Humanos junto al Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) y representantes de la Red Interuniversitaria por la Igualdad de Género y contra las Violencias (RUGE-CIN).
La actividad, inscripta además dentro de la Agenda Anual Común y Colectiva a 50 años de la última dictadura cívico-militar-eclesiástica-empresarial, se realizó en el Microcine de la UNSL y contó con la presencia de autoridades pertenecientes a Rectorado y a Facultades de distintas sedes de la Universidad.
Sobre la jornada de trabajo, la Lic. Alejandra Ortíz Alarcón, integrante del ETI y una de las representantes de la RUGE por la Universidad, explicó que hay una multiplicidad de mujeres ocupando cargos de toma de decisiones y de responsabilidad en la Institución y que se piensa a la gestión como transformación. «La propuesta fue generar un espacio donde pudiéramos dialogar acerca de qué significa ser mujeres en gestión, además poder generar redes y poder seguir construyendo democracia en conjunto mediante estos espacios de trabajo en diferentes momentos del año», dijo.

Asimismo, Ortíz Alarcón destacó que uno de los ejes centrales del encuentro se basó en la reflexión sobre lo que implica habitar lugares de responsabilidad y de toma de decisiones estructurales de la universidad pública, siendo atravesadas además por diversas cuestiones que por construcciones sociales apelan al género, como por ejemplo, las tareas de cuidado, la gestión del hogar, el cuidado de los equipos, entre otras.
En este sentido, se habló sobre los desafíos de las mujeres en gestión, donde se trabajó el eje de cuidados domésticos y tiempo, desde una perspectiva de derecho y género. Luego, se trabajó sobre cómo se realizan los vínculos en la Universidad y los espacios informales con los que cuentan las mujeres para tejer poder. El tercer eje hizo referencia a las desigualdades y tensiones a la hora de realizar aportes y ser escuchadas en mesas de trabajo, en ocupar espacios, en la imagen, entre otros.
«Esta actividad permitió generar insumos y bases para poder construir políticas universitarias que nos representen más en nuestras necesidades», resaltó Ortíz Alarcón, destacando que se está trabajando para realizar otras instancias durante el año.


