Noticias UNSL



This page is powered by Blogger. Isn't yours?
22 oct. 2009
 
Informe del CONICET
Formación de Recursos Humanos y Carrera del Investigador Científico

El Dr. Ricardo Farías, miembro del directorio del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), emitió un artículo con el fin de difundir lo realizado en los últimos años en el Consejo y las metas en la formación de recursos humanos y en la Carrera del Investigador Científico.

A continuación se transcribe el artículo:


Formación de Recursos Humanos y Carrera del Investigador Científico
Dr. Ricardo N. Farias, Investigador Superior; vicepresidente de Asuntos Científicos 2002-2008; miembro del directorio por elección en los periodos 2001-2005 y 2005-2009, representando el Área de Ciencias Biológicas y de la Salud.

“Es aceptado el vínculo existente entre la investigación científica y el desarrollo y bienestar de la población. La investigación científica produce conocimientos y aplicaciones que ayudan a todas las actividades del hombre y que a su vez están ligadas al progreso de las regiones, países o continentes. De ahí la necesidad de programar, desarrollar y establecer una política de estado que sustente y fortalezca el desarrollo científico en el tiempo. Argentina, tiene diferentes instituciones implicadas en este quehacer que actualmente constituyen el Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Ciencia y Técnica e Innovación Productiva. En este contexto, la financiación de becas para realizar el Doctorado en las Universidades y la cantidad y calidad de los investigadores constituyen un aspecto de capital importancia. El presente artículo pretende difundir lo realizado en los últimos años en el seno del CONICET y las metas programadas en la formación de recursos humanos y la Carrera del Investigador Científico.

Programa de Becas

En la época actual el investigador científico debe comenzar su carrera por un doctorado y capacitarse posteriormente con un postdoctorado, que en ciertas circunstancias, debería realizarse en el extranjero (sobre este punto volveremos mas adelante). La formación de investigadores requiere científicos activos bien formados para actuar como maestros y buenos egresados universitarios que sean alumnos. Requiere además, que se disponga de becas, equipamientos, biblioteca (tradicional y/o electrónica) y condiciones edilicias adecuadas. Durante la última década, quienes obtuvieron un doctorado en Argentina no superaron los cuatrocientos por año, a pesar que las becas doctórales financiadas con fondos públicos para ese propósito por el CONICET, la Agencia Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas y las Universidades Nacionales fueron, hasta el 2002, entre 1200 y 1800 con duración y estipendio diferentes. Al mismo tiempo, la obtención de una beca del CONICET, cuyo ciclo completo tenia una duración de cinco años (dos de iniciación, dos de perfeccionamiento y uno adicional, requerido por el 90 % de los becarios), era poco probable para los recién egresados. Estos, en consecuencia por lo general procuraban obtener, como paso inicial, becas de universidades o de la agencia, para optar después por una beca del CONICET. Por lo tanto la duración media de los doctorados en Argentina oscilo entre seis y ocho años

En 2003 se modifico el régimen de becas del CONICET y se establecieron dos tipos de ellas: I, por tres años y II, por dos años, la segunda pensada para permitir la finalización de los estudios doctórales. Esta modificación, acordada con la Agencia permitió que sus becarios financiados únicamente por tres años terminaran su formación doctoral con las Becas Tipo II del CONICET. En el 2009, con participación del Ministerio, el CONICET y la Universidad de Buenos Aires acordaron instituir un programa de becas de cinco años, los tres iniciales financiados por esta y los siguientes por aquel con sus becas Tipo II. Esta posibilidad se encuentra abierta a otras Universidades. Hasta el 2002 el CONICET financiaba hasta 2200 becas simultáneas, incluyendo las posdoctorales cuya duración de dos años no fue modificada. Los poco más de cuatrocientas becarios que terminaban cada ciclo de cinco años producían las vacantes para incorporar una nueva camada anual de becarios. Desde el 2003 al 2009 se elevo las vacantes anuales de cuatrocientas a mil quinientas. En 2009 el incremento del presupuesto en este rubro fue de $ 31.3 millones mientras que el plantel total de becarios costara $307 millones. Con la continuidad de la política establecida en 2003, a partir del 2012 las becas se mantendrán en el nivel de unas nueve mil sin necesidad de nuevos incrementos presupuestarios. La figura 1 (al pie de la nota) muestra las proyecciones previstas hasta el 2020.

En muchas regiones y disciplinas falta, entre otras cosas, el mencionado investigador maestro, lo que llevo a crear el Programa de Becas de Áreas de Vacancia Geográfica para postulantes provenientes de Universidades de esas regiones. Estas proponen los candidatos y asegura su incorporación a sus claustros cuando se gradúen, el Ministerio que otorga una ayuda económica al becario para el desarrollo de su trabajo y el CONICET que luego de una entrevista personal realizada por los miembros del Directorio en cada Universidad, selecciona los lugares de excelencia para el trabajo de los becarios y otorga la beca Tipo I. Este programa comenzó en 2005 y lleva otorgada unas setenta y cinco becas en las Universidades Nacionales de Catamarca, La Rioja, Misiones, Nordeste, Jujuy, Santiago del Estero, La Pampa, Formosa, Chilecito y La Patagonia Austral.

Ingreso a la Carrera del Investigador Científico

Luego de un riguroso proceso de evaluación llevado a cabo por los órganos asesores académicos correspondientes, el CONICET se encuentra facultado para establecer cuales son los aspirantes que han alcanzado los niveles de exigencia para incorporarse al Carrera de Investigador. Las políticas de ingresos a la carrera han sufrido muchos cambios en el tiempo. Indudablemente el número de investigadores que se incorporan a la carrera esta relacionado a la disponibilidad de vacantes, pero el ingreso o no de un postulante en particular esta ligado i) a la relación entre el numero de vacantes con la cantidad de postulantes (en estos años esta relación estuvo alrededor de 0,5) y ii) principalmente a la relación entre los antecedentes científicos del postulante en particular con el resto de ellos. Se estima que como consecuencia de las modificaciones, coordinaciones y del incremento en la financiación descriptas arriba, desde el 2011 en adelante saldrán anualmente del sistema financiado con fondos públicos alrededor de mil quinientos doctores cuyas edades estarán alrededor de veintiocho años. Su destino laboral debe trascender la carrera del investigador científico del CONICET y extenderse a diferentes campos actuando en las universidades y en la aplicación del conocimiento adquirido en las industrias, agro, medios sociales, política, etcétera. En otras palabras, el ingreso en la carrera del investigador científico no es, ni ha sido el único fin del programa de becas de la institución.

Desarrollo de la Carrera del Investigador Científico

La figura 2 presenta la distribución por categoría de los investigadores de la carrera del CONICET. Las cifras de 2003 revelan la elevada edad de los 3677 que había entonces y el escaso número de ellos en la categoría inicial (asistente). Es evidente que, con los pocos ingresos que se verificaban en ese entonces la carrera hubiera poco menos que desaparecido. Desde ese año el CONICET dispuso anualmente de 500 nuevas vacantes para evitar el destino indicado. En 2009, el incremento del presupuesto para este propósito fue de $34 millones, monto menor que el necesario para cubrir totalmente el los sueldos de los 500 cargos ($ 45.6 millones). Desde 2004 el CONICET fue habilitado a reutilizar sus propias vacantes exceptuándolo del Decreto 491/02. La misma figura 2 muestra en 2009, la evolución hacia una típica pirámide de crecimiento, con un aumento de 3,4 veces en la base de la misma cuando se la compara con la del 2003. Se estima que se necesitan todavía entre diez y quince años para que se llegue a un estado de régimen, con un número igual de 500 vacantes e incorporaciones anuales que haga innecesario el incremento anual de presupuesto. En estos momentos el número de vacantes que se producen anualmente no exceden las ciento cincuenta. La figura 1 muestra la evolución estimada del plantel de investigadores de carrera hasta alcanzar el número de entre ocho y nueve mil hacia el 2020. Es necesario tener en cuenta que por cada mil integrantes de la población económicamente activa hay en la Argentina 1,9 investigadores mientras que en España y Canadá existen 4,9 y 6,7 respectivamente, esto permite concluir que el máximo estimado en la figura 1 podrá modificarse de acuerdo con las necesidades y evolución del país.

En el 2003, el CONICET puso en marcha acciones para facilitar el regreso al país de investigadores argentinos residentes en el extranjero, hasta la fecha han retornado aproximadamente 600, que recibieron dinero para sus pasajes y los de su familia y el traslado de enseres domésticos y equipo de trabajo, la mitad recibió becas de reinserción durante el periodo de evaluación de su ingreso a la carrera de investigador. Recientemente el CONICET incorpora, investigadores provenientes del exterior de un programa financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo y conducido por el Ministerio. Este programa provee adicionalmente la posibilidad de financiación del plan de trabajo.

Con fin de garantizar una mayor independencia y menor endogamia en los planes de investigación, es necesario que nuestros investigadores formados en el país tengan entrenamiento y experiencia en el extranjero. Este requisito favorece la originalidad y la actualización de los programas de investigación, el desarrollo y la defensa de las fronteras científicas del país en el actual mundo globalizado. El CONICET desde el 2006 implemento para sus investigadores jóvenes con poca y sin experiencia en el exterior la financiación de becas externas por un periodo de tres meses a dos años que incluyen el pago de pasajes y seguros (165 investigadores). En convenios con organismos internacionales también se estimula y financia los entrenamientos en el exterior de sus investigadores (67). Para los becarios posdoctorales dentro de este marco, también se dispuso la financiación de pasajes y seguro para estadías cortas fuera del país (87 becarios).”



Fuente: Centro Científico Tecnológico San Luis (CCT-SL)





Email: prensa@unsl.edu.ar